No es una vela. Es una escena que te habita.

A veces me preguntan qué es exactamente lo que hago. Y me quedo un momento en silencio, porque no sé decirlo en una sola frase.

No es solo que haga velas artesanales. Eso sería simplificarlo demasiado.
Lo que intento crear con cada una es algo más parecido a una escena. Un rincón. Un gesto.
Una emoción que vuelve. Como si, al encenderla, el cuerpo recordara algo que había quedado dormido.

Hay quien elige una vela por el aroma. Aquí, las velas se eligen por memoria.
Por lo que despiertan. Por lo que hacen sentir. Por lo que traen de vuelta.
Un olor de infancia. Una casa con la ventana abierta. Una persona que ya no está, pero a veces parece volver. Una risa que se había quedado muy al fondo.
Eso es lo que intento hacer.

Cada vela de Raíces & Trazos está pensada con ese cuidado. No para decorar una estantería. Sino para acompañar una parte de ti.
Si alguna vez, al encender una, te encuentras de repente en un lugar que no sabías que seguía dentro… entonces ya sabes por qué hago esto.
Gracias por dejarme entrar así, con una llama pequeña, pero con todo el alma.

Carrito de compra